Descripción
El proyecto propone una respuesta integrada, preventiva y proactiva a personas mayores que se encuentran en situación de fragilidad social con el objetivo de conseguir que cuenten con los apoyos necesarios tener sus necesidades cubiertas y mejoren su ámbito relacional. Para ello se llevan a cabo tres programas:
1) Identificación y valoración de fragilidad social de las personas mayores:
- Identificación proactiva de las personas en situación de fragilidad social a través de entrevistas en el domicilio y de la creación de una red de antenas sociales formada por diferentes agentes públicos y privados.
- Valoración de la fragilidad social.
- Asesoramiento sobre recursos sociales existentes.
2) Intervención con personas mayores en situación de fragilidad social:
- Intervención individual: a través de un Plan Atención Individualizado consensuado con la persona una conectora comunitaria trabaja dos horas a la semana con la persona para reforzar su autonomía funcional, su ámbito relacional e impulsar la participación social de la persona en el barrio.
- Intervención grupal: actividades relacionales que promueven espacios de encuentro en diferentes formatos: cafés presenciales y virtuales, salidas, formación en competencias digitales básicas, etc.
- Intervención comunitaria: actividades dirigidas a la comunidad para trabajar la detección de personas en situación de fragilidad social a través de acciones de difusión y sensibilización-capacitación, la activación de agentes para dar respuesta a las necesidades sociales no resueltas de las personas mayores y la integración de las personas en situación de fragilidad social en el barrio.
3) Monitorización y seguimiento de las personas mayores por niveles de fragilidad social:
Seguimiento de la base de datos de personas según niveles de fragilidad para conocer los cambios en su situación de vida y las necesidades derivadas para proponer propuestas de intervención.
Aprendizajes
Factores clave detectados
- Enfocar la intervención como un problema social (de todos/as) no como un problema individual haciendo a todas las personas partícipes del problema y de la solución. Esto implica realizar un esfuerzo importante en concienciación y sensibilización social.
- Importancia de trabajar en diferentes niveles (con la persona pero también con la comunidad).
- Implicar a múltiples agentes a través de la figura de conectora comunitaria.
- Contar con herramientas que permitan evaluar el impacto a corto, medio y largo plazo de los programas.
Dificultades encontradas
En relación a la identificación de personas en sitaución de fragilidad social:
- Resistencia a facilitar informacion de las personas (que pensará la persona, la familia,...) por protección de datos.
- Inseguridad de las personas mayores a la hora de abrir las puertas de su domicilio para realizar la valoración de fragilidad social (muchas personas no quieren abrir, no contestan,...).
En relación a la intervención:
- Dificultad de entender y, por tanto, de introducir en el domicilio la figura de la conectora social. Se confunde con el de acompañante, auxiliar de ayuda a domicilio, etc.
- Conseguir que las personas que se encuentran en soledad no deseada, especialmente de edades más avanzadas quieren cambiar realmente su vida, ampliar su ámbito relacional y participar en la comunidad. Muchas sólo quieren un servicio de acompañamiento.
En relación a la evaluación:
- Son proyectos cuyo impacto se consigue a medio-largo plazo y que requieren de una apuesta importante de la administración local.