Zerbitzuan n. 49
Ekaina-junio Eusko Jaurlaritza-Gobierno Vasco 2011, 162 p.
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Ekaina-junio Eusko Jaurlaritza-Gobierno Vasco 2011, 162 p.
El trabajo social, en general, ha prestado más atención al hacer que al pensar. Sin embargo, para poder acceder al conocimiento, además de hacer se requiere pensar. Para hacer frente al proceso de desarrollo de cualquier disciplina y profesión, más aún cuando nos referimos a una ciencia aplicada, se necesitan tanto los conocimientos prácticos como los conocimientos teóricos. Este último tipo de conocimientos es, precisamente, el que tiene que fortalecer el trabajo social para afrontar el futuro con optimismo. Alcanzar esta meta supone llegar a la praxis o a la fusión reflexión-acción a través de un tipo concreto de investigación, a saber, utilizando la sistematización de la práctica profesional. Por tanto, una de las medidas más eficaces que se puede impulsar consistiría en activar la alianza y el trabajo conjunto entre el ámbito profesional y académico: investigando la práctica derivada del ejercicio profesional (qué investigar) y transformando esa práctica en conocimiento desde el ejercicio académico (quién investiga). Este artículo pretende ahondar en la tesis expuesta y plantear los retos existentes en el desarrollo del trabajo social.
Conocimientos,Formación permanente,Investigación,Literatura científica,Prácticas,Teoría,Trabajo social